Gracias a su diseño con propiedades magnéticas y reverso autoadhesivo, la instalación se realiza en un par de minutos sin necesidad de taladrar ni usar herramientas complejas. Con unas dimensiones de 100 cm x 80 cm, el protector térmico magnético para estufa se adapta perfectamente a los laterales de refrigeradores y encimeras de cocina, optimizando el espacio y asegurando un agarre firme ante el uso diario.
- Protección activa: Evita la transferencia de calor directo hacia la nevera, previniendo el sobreesfuerzo del motor.
- Material de alta resistencia: Estructura multicapa que soporta temperaturas elevadas sin deformarse ni perder adherencia.
- Instalación reversible: Combina imanes para superficies metálicas y adhesivo para paredes estándar.